Jesús habla del Rapto y la Guerra Nuclear – la aniquilación nuclear de Miami

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2014-11-03 - Jesus habla del Rapto y la Guerra Nuclear - la aniquilacion nuclear de Miami

Jesús habla del Rapto y la Guerra Nuclear
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3 de noviemre de 2014. Palabras de Jesús a la hermana Clare

El sueño que tuve de la aniquilación nuclear de Miami y el mensaje y la promesa que lo acompañaron pocos días después.

Soñé que estaba en una playa blanca, arenosa, en un océano subtropical y una barca pesquera estaba cerca con redes de pesca y unos utensilios que parecían rudimentarios. Me parecía evidente que no estábamos en Estados Unidos. Era un día soleado, quizás media mañana o pronto por la tarde, y yo estaba ocupada limpiando una red de pesca cuando me giré a mirar detrás de mí, por encima de mi hombro derecho, al otro lado del océano. Vi una nube del tamaño de un puño en el horizonte lejano. Empezó a hincharse, haciéndose cada vez más grande y me di cuenta de que una ciudad en la distancia, aunque no podía verla, acababa de ser atacada con una bomba atómica. Grité: “¡Dios mío!”. Y me desperté del sueño.

Inmediatamente supe que el sueño había sido del Espíritu Santo. Lo único que podía hacer era rezar pidiendo misericordia. Luego busqué la situación de la ciudad y determiné que era o bien Houston vista desde la costa este de las Bahamas, o Miami vista desde una playa de Cuba. Ahora estoy casi segura, mirando atrás, que estaba mirando hacia el norte, así que hubiera sido Miami.

“Señor, quiero saber más sobre lo que va a pasar en el mundo y qué puedo hacer para ayudar. Tú sabes que no quería curiosear nada que estuviera fuera de mi alcance”.

En ese momento, esto fue durante mi oración, ante mí apareció una bonita playa blanca y arenosa, bordeada de aguas azul verdosas. Sin embargo, había algo extraño. Hasta donde la vista alcanzaba, bultos grandes grises estaban tirados a lo largo de la costa. Cuando miré más de cerca, vi que eran cuerpos humanos. Era tan espantoso que no quise mirar más de cerca.
Me dirigí al Señor y le pregunté solemnemente: “¿Dónde estamos?”

Respondió:
“En Nassau, en las Bahamas. Habrá una masacre como nunca antes has visto. ¿Recuerdas el mensaje que te di hace muchos años?
Dije: No temáis la muerte, oh, habitantes justos de la Tierra”.

“Sí, lo recuerdo”. Lo compartiré con vosotros al final de este mensaje.

Ahora estábamos suspendidos por encima de la Tierra entre las Bahamas y Miami. Jesús estaba llorando y yo estaba impactada. Era una masa ennegrecida. De repente miramos más de cerca y no había ni un superviviente moviéndose.

“¿Me estás escuchando?” –me preguntó Jesús.

Mi cuerpo estaba envuelto de una gran pesadez, y no podía entender lo que estaba viendo.

Volvió a decir:
“Todavía estarás en la Tierra cuando esto pase, pero muy poco después os arrebataré a los dos en el Rapto”.

Pregunté:
“¿Cuánto tardarás en tomarnos después de que esto suceda, Señor?”

Respondió:
“Una semana”

“¿Una semana?”

“Cómo máximo. No hay motivo para que estéis aquí pasado ese punto”.

“Señor, no sé qué decir”.

“Nunca antes ha habido tal masacre en la Tierra. Nunca fue posible para el hombre hacer tanto daño a Mi creación. Si no fuera porque el Fin se acerca, intervendría. Pero tiene que pasar así para que se cumplan las Escrituras. Como vais a ser tomados tan pronto, al final entenderéis que no hay necesidad de guardar nada. Nada de lo que preocuparse, ni escasez ni carencia”.

Añado aquí que esto me parece muy interesante. Sabéis que tenemos un banco de alimentos, y yo estaba empezando a pedir comida extra para almacenar y el Señor me reprendió por hacer eso.

Dijo:
“No quiero que hagas eso”.

Así que di toda la comida y paré de hacerlo. No podía entender por qué, pero me lo explicó:
“Yo querría dejar comida para otras personas, pero por obediencia no lo haré”

Una cosa es cierta: las Escrituras tienen que cumplirse. La misericordia deja espacio infinito a Dios para intervenir pero algunas cosas tienen que suceder. Está en Sus manos y en las oraciones de nuestros corazones asegurarnos de que la misericordia más grande posible pueda derramarse sobre el mundo y sobre las almas de los involucrados en esos acontecimientos. Especialmente la gracia de la conversión a esas almas que no Le conocen.

Otra cosa que me llamó la atención de que la fecha del Rapto sea después de la guerra nuclear en nuestro territorio es que habrá una cantidad enorme de lamentación y arrepentimiento que tendrá lugar entre los cristianos en este país y en el mundo. Muchísimos mirando sus vidas y arrepintiéndose. Y creo que esto será probablemente el toque final en el vestido de la Novia: las cosas que han estado colgando ahí, colgando y colgando tanto tiempo. Y ante la magnitud de la situación, las cosas se van a caer del todo, se van a despegar del vestido porque las prioridades de la vida -amar a Dios, amar a nuestro prójimo, la eternidad y las cosas que perduran- van a surgir y van a estar muy presentes en nuestra mente en estos momentos. Y creo que esa va a ser una de las fuerzas que ayudarán a preparar a la Novia.

Todavía creo que hay muchas oportunidades en este mensaje y mucho mérito en que venga a por Su Novia en momentos de agitación y agonía increíbles en la sociedad.

Más adelante en esta visión sigue diciendo:
“Diles de Mi parte, que los que estén destinados a la espada, si os encontráis en medio de estos acontecimientos y sois inocentes de los pecados de esta cultura, estáis arrepentidos y reformados en Mí, se os dará una corona de mártir y gran gloria en el Cielo, porque sobrevivisteis con vuestra alma intacta, y seguisteis fieles a Mí en medio de una generación disipada, inconsciente, incrédula. Vosotros habéis sufrido de todo por vuestra fe, desde el ridículo hasta la exclusión. Yo he estado con vosotros cada vez que sufríais un reproche por causa de Mi nombre y vuestra recompensa está en camino.

Entended que una vez que este tiempo de sufrimiento sin precedentes empiece, los vivos envidiarán a los muertos. Porque entonces, habrá gran Tribulación como nunca la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora ni la habrá. Os espera gran gozo y vuestra entrada en el Cielo será ocasión de celebración y júbilo. Vuestro tiempo de exilio casi ha terminado”.

Volviendo al mensaje que me dio… Fue hace varios años, estando yo en un viaje misionero en Sudamérica. Vi la bóveda del cielo azul como si estuviera en un trasbordador espacial. La Tierra estaba claramente delante de mí y se estaban lanzando misiles de un continente al otro. Parecían originarse en Oriente Medio y aterrizaban en Estados Unidos. Cuando aterrizaron, nubes grises humeantes se cirnieron sobre la zona, y espontáneamente, algo como los fuegos artificiales del cuatro de julio salieron volando hacia el cielo hasta el mismo Trono de Dios. Los fuegos que subían hasta el Trono de Dios eran las almas de los justos.

Oí:
“No temáis la muerte, oh, habitantes justos de la Tierra. Mirad, traeré devastación sobre esta Tierra. No es que yo lo haya diseñado, sino vosotros, oh, hombres malvados de entre la humanidad. Los que habéis pervertido la verdad y habéis robado a los pobres: vosotros también lamentaréis y gemiréis, porque lo que habéis ingeniado para destruir a otros será vuestra propia perdición.

Ciertamente está escrito de vosotros: Los que han cavado el hoyo serán los que caigan en él. Y los que coloquen la trampa quedarán atrapados en ella” (Proverbios 26:27). Ay ay ay de los malvados de entre la humanidad. Porque la hora de la gran perdición está sobre vosotros, pero mis justos brillarán como las estrellas en el firmamento. No temáis la hora de vuestra muerte, porque en ese día estaréis conmigo en el Paraíso, y heredaréis vuestra recompensa eterna. Porque a vosotros os he dado una corona de Victoria.

Para los que han colaborado en planificar la muerte de los pobres e indefensos del mundo, mientras que hacíais preparativos para salvaros vosotros, está escrito en Isaías 28:15-18:
15Porque habéis dicho: Hemos hecho un pacto con la muerte, hemos hecho un convenio con el Seol; cuando pase el azote abrumador, no nos alcanzará, porque hemos hecho de la mentira nuestro refugio y en el engaño nos hemos escondido. 16Por tanto, así dice el Señor DIOS: He aquí, pongo por fundamento en Sion una piedra, una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. El que crea en ella no será perturbado. 17Pondré el juicio por medida, y la justicia por nivel; el granizo barrerá el refugio de la mentira, y las aguas cubrirán el escondite. 18Y será abolido vuestro pacto con la muerte, vuestro convenio con el Seol no quedará en pie; cuando pase el azote abrumador, seréis su holladero.

Y así terminó Su mensaje.

Así que es alentador para los creyentes, y una advertencia para los que han planificado todas estas cosas. Sin entrar en detalles, Internet está lleno de esto: el tipo de intrigas y tramas y planificaciones que han sucedido para prepararnos para este tiempo, para prepararse ellos para este tiempo y aniquilar tanto de Estados Unidos y tanta población mundial.

Pero el Señor apilará a los justos y los ascenderá al Cielo como estrellas ascendiendo hasta el Trono.